domingo, octubre 18, 2009

"Déjame entrar", de Tomas Alfredson

La figura del vampiro ha cobrado auge en los últimos tiempos en la literatura para adolescentes con la saga "Crepúsculo" de Stephenie Meyer (tomando el relevo a Harry Potter, que se ha ido a hacer el servicio militar), en series de televisión como "True blood", "Moonlight" o la veterana "Buffy Cazavampiros" o en la estética de grupos de rock como Marilyn Manson, HIM, Evanescence, Nightwish: el gótico está de moda. El vampiro se volvió cool cuando abandonó la cripta maloliente y emigró del castillo rumano para sobrevolar las playas californianas en "Jóvenes ocultos" de Joel Schumacher (Kiefer Sutherland recién salido del horno, en 1987) o, más recientemente, ser los amos de pistas de baile rociadas de sangre en "Blade" de Stephen Norrington. Qué lejos quedan estos chupasangres guaperas y vitales de la lombriz con orejas que era Nosferatu o del atildado look del Drácula de Lugosi.
El vampiro ha vuelto para que jóvenes pálidos y lánguidos suspiren por un mordisco en el cuello, una curiosa interpretación de la castidad y el enamoramiento: el vampiro se apodera del alma de sus víctimas poseyendo su vitalidad y su deseo, pero la virginidad, si la hubiera, permanece inalterada. Un ser incapacitado para el sexo, impotente como un yonqui irredento, cuyas manifestaciones amorosas (recuerdo de su anterior condición humana) se vuelve tan peligrosas como el abrazo de una mantis religiosa en celo.
"Déjame entrar" tiene parecidos ingredientes a los de la cinta "Crepúsculo" de Catherine Hardwicke (que no he visto: nos encanta criticar un libro por la portada o una película por el trailer: lo peor es que muchas veces se acierta) aunque seguramente no tiene nada que ver la una y la otra: la taquilla recaudada tampoco. Producción sueca que me pareció que tenía cierto aire retro. Luego descubrí que está basada en una novela cuya acción transcurre a principios de los ochenta: también es parte de su encanto: vampiros a los que les viste su madre en vez de tanta chupa de cuero y tanto collar de chinchetas. Se retrata el amor/amistad entre una vampira lolita que acaba de llegar al vecindario y un chaval harto de tener doce años. ¿Quién no querría tener la fuerza sobrehumana de un vampiro para ajustarle las cuentas al matón de la clase? Y también aparece el hambre, un hambre de siglos, intemporal, una maldición incurable, porfiria mitológica (hace poco revisé "El baile de los vampiros" de Roman Polanski: qué gran película y qué pena da ver a Sharon Tate en plenitud).
No apta para el que espere un atracón de hemoglobina, una sucesión de sustos o para el que no esté preparado (enemigos de la contemplación) para procesar ciertas elipsis bergmanianas. Eso sí, llegar al final tiene premio. Impactante.
El legado de Bram Stoker tiene cuerda para rato.

9 comentarios:

  1. Afortunadamente, cuando fui a verla, ya alguien me había puesto en antecedentes, no es una película de terror (de todas formas a mí las películas de vampiros nunca me dieron miedo, mis miedos van por otros caminos) es una historia de amor, de un primer amor, el de él, con una vida bastante gris y, curiosamente es ella la que llena esa vida de luz, de esperanza.
    A mí la película me encantó, es de esas películas denominadas “pequeñas” pero que consigue transmitir la historia en grande. Claro que pegas se le pueden poner, la escena de la mujer con los gatos da más bien risa, no es un prodigio de técnica, vamos, pero hasta eso le da un toque peculiar.
    Quería por último destacar la fotografía, con esa nieve inundándolo todo, ese blanco que estalla en la pantalla.

    Un saludo

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  2. Coincido con tu visión y la de Vivian: gran historia de amor, estética retro, defectuosa secuencia con los gatos, blanco-rojo inundando la pantalla. La mejor película que he visto últimamente y con una "solución final" para el acoso escolar. Suecia está de moda.

    Otra cosa: "El baile de los vampiros" es una de mis favoritas de Polanski, y también me da pena ver a Sharon Tate.

    Buena reseña. Saludos.

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  3. Excelente película, me encantó. Esos tiempos de la narración, esas elipsis, ese vértigo constante que propone la película entre mostrar y no mostrar, ese falso happy ending tan trsite y desolador...

    Muy bueno el post.

    Saludos.

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  4. Buenas, buenas, me apunto a verla cuando pueda, un saludo.

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  5. La vi hace un par de semanas, básicamente, porque recordé que Angelus me había hablado muy bien de ella (gracias, por cierto).

    Me gustó muchísimo. Por suerte y como bien intuyes, no tiene nada que ver con "Crepúsculo". Es una historia dura y hermosa. A mí me llama especialmente la atención la figura del siervo de la niña, ese hombre que está condenado a satisfacer el hambre de la joven. Una niña que, bajo una apariencia débil y enfermiza, encierra un poder capaz de aniquilar y someter vidas ajenas.
    Y estéticamente, hay planos que son una autentica preciosidad.
    Muy buena.
    Saludos.

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  6. Vivian: sabía que era buena. Lo dijo Babel.
    Y el toque de nieve. ensoñación.

    Angelus: je, je, habrá que contratar vampiros y darles autoridad al estilo Esperanza Aguirre. Gran Polanski.

    Hernan: gracias. Muy buena película, una sorpresa en un género muy trillado. A día de hoy, vampiros hasta en la sopa.

    Belknap: yo pensé que no la había visto nadie: los comentarios lo desmienten. Sólo falta usted.

    Suntzu: es verdad, qué buen papel hace ese "Renfield". Recuerdo a Tom Waits en la de Coppola.

    Saludos a todos.

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  7. Totalmente de acuerdo. Es también un cuento de hadas moderno de cuyo final con esos niños que van a la deriva.

    Un abrazo.

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  8. Pues me alegro de que te gustara. Tampoco me pareció muy allá "El Tiempo del lobo".
    Saludos!

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  9. Muy buena. Se agradece un punto de vista distinto sobre el tema. auqnue tengo que reconocer que seré de las primeras en pisar el cine para "Luna Nueva", jajajaja

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